El testimonio jurado de un exalcalde alemán y el hallazgo de una misteriosa huella en la tierra alimentan uno de los expedientes más sólidos de la Guerra Fría.
En los archivos desclasificados de la CIA yace un dossier que parece extraído de la ciencia ficción, pero que está rubricado con la solemnidad de un informe de inteligencia. El documento N.° 00-4-23682, fechado el 23 de agosto de 1952, detalla una investigación iniciada por oficiales de Berlín Occidental basada en el relato bajo juramento de Oscar Linke, un exalcalde alemán. Su historia, respaldada por su hija de 11 años, describe un encuentro cercano con un objeto volante no identificado y sus ocupantes en un claro boscoso de la zona de ocupación soviética, un testimonio que incluye un detalle físico crucial que lo distingue de la mera especulación.



